viernes, 21 de mayo de 2010

Human barbie doll photos serie

Como me aburro y no tengo nada más emocionante que hacer, estoy viendo "Uau!" en 4. Y me he encontrado con unas imágenes un tanto inquietantes (no sé si por lo que me ponen o por la idea de no poder hacer realidad mis sueños con esas chicas aunque yo les pusiese a ellas también) que han enseñado así que yo me he tirado 2 horas para encontrarlas y ponerlas tb xD. Son de Alex Sandell Klisynski, un fotógrafo o algo de eso. 



Mi real preocupación es: cómo coño follan sin coño (valga la redundancia) ni polla. ¡CON DOS COJONES!... mmm a no que de eso tampoco gastan...



Mientras buscaba me encontré con esta imagen que me recordó mucho a mis pervertidos juegos de infante.


Ale, tocaros mucho.

miércoles, 19 de mayo de 2010

maaato!

Escribo emocionadisima porque he descubierto una nueva afición BIBOLLOASEXUAL. Eso, que ahora soy científica y me dedico a descubrir los caóticos mundos de la mujer (que son igual de caóticos sea cual sea la orientación sexual de estas, claro).

Hoy me ha llegado una invitación a una página del tuenti llamada "si, soy bollera!" que mola un montón porque las bi, como siempre auto-apartadas por la sociedad, preguntábamos si podíamos meternos también. Hombre, que educadas somos. Y me he dado cuenta del mal rollo que se les suele tener a las bi, cosa que no entiendo porque si es por eso de que se pueden ir con un tío. ¿no puede pasar lo mismo con una bollera que se va con otra tía? ¿o con una hetero que se va con otro tío? en fin, que me rallo un huevo y así normal que cada vez que abro la boca todos salgan huyendo.


Por cierto, este es un mensaje para los heterosexuales que quieran resguardar su amor por personas del sexo opuesto: NO COMER POLLO. Según un elaborado y muy creíble estudio de los científicos personales del señor presidente de Bolivia, el pollo produce homosexualidad. Vamos, como una enfermedad como cualquier otra. Así que ya sabéis; el día que no queramos ir a trabajar, ya tenemos la excusa de que hemos comido pollo y nos sentimos muy atraídos por la jamba del frente ;)

domingo, 2 de mayo de 2010

Tirurirurí.

Definitivamente lo mío no es escribir un blog. Si es que por mucho que te guste escribir, si no tienes una constancia la cosa no rinde. Y mira que esto lo digo ahora que ya me hago un poco más viejuna eh, porque anda que no me lo han recalcado los profesores, padres y/o mucha gente de la que siempre he pasado como de…de la que siempre he pasado. Porque, señores, una es que te lo digan y otra es admitirlo y a mi eso de que me echen cosas en cara no es que se me de muy bien procesarlo. A lo que iba, que me voy por las ramas. Que con esta falta de constancia que tengo para todo, pues ya se me había olvidado que tenía blog (también hay que decir que no es que haya tenido mucho tiempo). Que igual me decís que da igual con la mierda de gente que lo lee, pero oye, que a mi la cosa en su momento me hizo ilusión; más por el tema de escribir y explayar mis tristes y mediocres pensamientos de muchacha descarriada que por lo que opinéis las 3 pelagatos que me seguís.

Últimamente tampoco es que tenga demasiado que contar. Podría empezar con el tema del curro/no curro, pero de eso habla todo el mundo que es el tema de moda ahora. Si es que la moda siempre vuelve, como con la ropa. Y lo de mi vida laboral ya es algo crónico yo creo, porque trabajo que tengo me dura un mes como cosa aproximada: o me tiran por borde antisocial (juas!) o es que atraigo a los estafadores; o un poco de ambas que es lo más usual. Mi reciente experiencia es la de una jefa estafadora, con mucho cuento y una compañera de curro mal follada…que de esas hay a toneladas, el problema está en saber reconocerlas por la cara, y a mi eso se me da de pena porque yo, aquí donde me ves, soy muy tonta.

Así va el tema, sin curro, sin pelas (me cachis en el señor presidente) y con ganas de sol que estoy tan blanca que me doy lastimita y tengo ganas de enseñar carne(lo que más rabia me da es no poder culpar a zapatero de esto…y mira que me he descubierto veces haciéndolo mentalmente hasta que me doy cuenta de que mucho que ver, no tiene).